EDUCACION
Los pequeños Tauro serán la envidia de todas las vecinas. Son niños y niñas limpitos y bien educados y cariñosos, y muy mimosos, que llenan de afecto a todos los que les rodean.
Lo que las vecinas no saben es que también son las criaturas más testarudas que existen. Si a un niño Tauro se le mete en la cabeza que no quiere hacer algo, no hay fuerza humana capaz de obligarlo. Excepto el cariño. Apelar a sus buenos sentimientos y no empujarle a hacer las cosas, sino convencerle suavemente para que las haga, es la única forma de llevar a un niño Tauro por donde tú quieres.
Para estos niños es importantísimo el contacto físico con sus padres, los mimos, las caricias y los besos; no te los ahorres nunca. Al contrario que otros signos, no se pondrán ariscos con los abrazos, sino que se derretirán con los mimos.
Nada de gritos
A la hora de reñirle, ten cuidado con los gritos o las brusquedades. Si te pones a gritarle sólo conseguirás que se encierre en sí mismo y se aísle totalmente de ti, y de todo lo que le estés diciendo. Además, no son necesarios. Tauro se desvive por agradar; una leve insinuación de que estás disgustado con él, y se esforzará más por arreglar las cosas que con tres días de castigos.
En clase destacarán por ser los más trabajadores y perseverantes, pero tienen la tendencia a asimilar todas las cosas un poco más lento que sus compañeros. Eso sí, lo que los demás olvidan tres días después de aprenderlo, Tauro lo tiene grabado para siempre.
En su ambiente es importante el colorido de su habitación porque son niños con una gran sensibilidad artística, y no toleran bien los colores muy vivos. Les van mejor los tonos suaves que inspiren calma. Suelen tener algún tipo de talento artístico, ya sea en la música, pintura o escultura, que deberías intentar fomentar en él.
Definición y recomendaciones
Frase: Testarudo y mimoso
Película: La bella y la bestia
Libro: Oliver Twist
Juguete: Un piano de juguete